LAS SELFIES NO VOTAN
Desde que los individuos se dieron cuenta de que necesitaban agruparse para defenderse mejor de quienes atentaban contra su vida y bienes, los humanos incorporaron, como parte del costo de sobrevivir, sostener con su esfuerzo a un jefe de tribu. Normalmente se elegía al más grande y fuerte, ya que tenía mejores condiciones para pelear y defenderlos. Cuando este perdía esa condición, lo sustituía quien lo derrotaba, demostrando ser mejor. Por siglos, la defensa de la vida y los bienes propios individuales fue el factor que promovió al poder a reyes y emperadores, cuyo costo creciente se pagaba como un mal necesario. La complejidad de la vida en sociedad consolidó, para formar naciones estables, la necesidad de limitar el poder de gobernantes que se consideraban tales por gracia recibida, por lo que abusaban de los recursos de sus súbditos, destinándolos a obras faraónicas que esclavizaban a quienes debían proteger. Gastaban el esfuerzo ajeno que requisaban como riqueza propia y ...