EL ESTADO TE CUIDA - Parte 2
Según
Einstein: “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el
universo; y no estoy seguro de lo segundo”. Dentro de la estupidez
debe incluirse a la distorsión del Estado impulsada por demagogia
política.
El presidente liberal Milei en Argentina, creó un ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger.
Desmantelar la burocracia es una tarea continua de auditar y corregir no conformidades que le cuestan plata al sector privado al que le quitan los recursos, en oficinas, funcionarios, sueldos, millones de regulaciones.
Un hecho sin precedentes, es que, el propio Donald Trump incorporó a Elon Musk para replicar el modelo que está haciendo Federico Sturzenegger. Se está exportando el modelo de la motosierra al mundo. “Estamos cambiando el mundo y estamos haciendo un mundo más libre”.
Trump dispuso la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental que dirigirá el dueño de SpaceX, que ya está trabajando en reducir y hacer eficiente la gestión pública.
La burocracia muchas veces frena la innovación y encarece los costos”, señaló Sturzenegger. Musk, al inicio de su proyecto SpaceX, enfrentó dificultades para llevar adelante sus ideas debido a la gran cantidad de requisitos y pruebas que le exigían los contratistas estatales, especialmente la NASA. “En una reunión, cuando le explicaron que debían hacer una serie de tests exhaustivos, Musk se mostró frustrado y pidió identificar a la persona que había sugerido todos esos tests para despedirla.
Los ingenieros de SpaceX le explicaron que esas pruebas no eran una decisión interna, sino imposición de la NASA, que era el principal cliente y quien financiaba los proyectos. Musk comprendió que la burocracia estatal no solo encarecía los costos, sino que ralentizaba la innovación, cuando se dio cuenta por qué los cohetes de la NASA costaban 2.000 millones de dólares y él podía construirlos por 200 millones.
Para desarticular este elefante blanco, el ministerio cuenta con el apoyo de las secretarías de Transformación del Estado y Función Pública, de Simplificación del Estado, de Desregulación, de Reforma Estatal, de Gestión Administrativa, y de Desarrollo y Modernización del Empleo Público.
Milei sostuvo que se necesita un Estado lo más chico posible, que cumpla de manera eficaz y nada más que sus funciones básicas.
“Aún nos
quedan 3.200 reformas en cartera y por eso creamos el Ministerio,
porque en
la Argentina sobra Estado”
La agenda de eliminación de la burocracia para el sector privado y de la reducción del gasto público, puede alarmar a cualquier socialista, pero se justifica en que descarga al ciudadano de imposiciones fiscales que impiden invertir, ahorrar, trabajar, vivir.
Milei ha capturado la imaginación de mucha gente común que valora los resultados alcanzados, cuando Argentina estaba al borde del precipicio social y económico.
Cada vez que se focaliza en un sector del Estado, de la legislación, del presupuesto, del gasto público, se identifican miles de casos en que es necesario reducir la intervención estatal y dar mayor libertad al sector privado para generar crecimiento y desarrollo.
Es necesario dejar de lado el miedo a experimentar y permitir un ambiente donde se pueda innovar sin tantas restricciones. No se trata simplemente de reducir costos, sino de permitir que las empresas puedan crecer y desarrollar nuevas tecnologías sin verse asfixiadas por las regulaciones.
Sturzenegger tiene una línea abierta con la población para denunciar abusos de poder burocrático. Relata casos insólitos de reparticiones creadas únicamente para financiar al clientelismo, o generar cargos políticos.
Se refirió al decreto que eliminó llamado plan Procrear: “La cantidad de casas sin terminar, las deficiencias, la guita que se gastó para promocionar el programa a través de Télam. Pero en el caso de Procrear me parece que también hay una cosa muy dañina, que es que cuando vos a la gente, de alguna manera le ofreces una solución habitacional, no se concreta, y además, se plantea ubicarla en un lugar muy lejano, que lo alejas del mercado laboral”.
Se eliminó algo que se llamaba la CONADI creada por el kirchnerismo, máquina de estatización cleptómana. Se perdieron el 99.85% de los recursos. de una comisión nacional de microcréditos.
Una operatoria
complejísima que requiere estar en el territorio evaluando al
beneficiario. Desde el 2006 el Estado puso U$S 500 millones de
dólares en esa cartera.
Hoy sólo queda el 0,15%. No se cobró nada.
No se recuperó nada. Todo ese dinero quedó en el camino político
sin llegar a la gente.
Financió una burocracia del Estado, en las
intendencias sin cumplir nada de su objetivo social.
Hay dos modelos enfrentados. Más impuestos y más Estado, sin reparar en el daño social a quienes entregan sus recursos. O la propuesta de revisar y extirpar el gasto improcedente para bajar los impuestos.
Con ese modelo se le devuelven recursos detraídos innecesariamente al sector privado. Insistir hacerlo a través del Estado sin control ni medida, basado en el relato de los derechos infinitos, produce la decadencia del Estado y un gasto público, que lejos de proteger a la gente, termina sirviendo a toda la estructura política. Esa casta que se queda con el esfuerzo tributario del trabajador, multiplica obscenamente al pobre, y destruye infamemente a toda la sociedad.